La UTE Abala-Orthem finaliza la construcción del nuevo edificio de cocinas, una infraestructura moderna, sostenible y con mayor seguridad.

El Centro Penitenciario de Fontcalent, en Alicante, ya cuenta con unas instalaciones completamente renovadas tras la finalización de las obras ejecutadas por la UTE Abala–Orthem. Este proyecto marca un hito en la modernización de la infraestructura penitenciaria, adaptándola a la normativa vigente y mejorando de forma notable las condiciones tanto para el personal como para el centro.

Para superar las limitaciones de las antiguas instalaciones, el nuevo edificio de cocina se ha levantado fuera del recinto principal, ocupando parte de la superficie que anteriormente se destinaba a viviendas de funcionarios. La edificación, concebida como un prisma rectangular de una única planta, cuenta con una superficie construida de 1.053,38 metros cuadrados, a los que se suman 37,26 metros cuadrados del muelle de carga, una distribución que optimiza los flujos de trabajo y la circulación de personal y materiales.

El diseño arquitectónico desarrollado por las empresas pertenecientes a Grupo Hozono Global prioriza el aprovechamiento de la iluminación solar y la ventilación natural para reducir al mínimo el consumo energético. La cocina central se encuentra rodeada por espacios perimetrales específicos para la preparación de alimentos, almacenes, zonas de lavado y despachos profesionales.

Entre los elementos más destacados figuran un sistema de seguridad moderno y eficiente. Asimismo, la estructura cumple con las normativas más estrictas de seguridad estructural y resistencia sísmica.

Modelo de sostenibilidad y eficiencia energética

La ejecución del proyecto se ha guiado por los principios de los Edificios de Energía Casi Nula (EECN). El complejo incorpora sistemas de energía solar y fotovoltaica, ventilación controlada y iluminación eficiente.

Los materiales empleados responden a criterios de bajo impacto ambiental, alta durabilidad y fácil mantenimiento. Con la culminación de estas obras, el Centro Penitenciario de Alicante no solo moderniza sus dotaciones, sino que incrementa el bienestar laboral de su plantilla y consolida su compromiso con la eficiencia y el desarrollo sostenible.